En año y medio la ciudad dejará de tener espacios para sepultar a sus muertos. Los panteones actuales están saturados y la construcción de nuevos implica trámites difíciles de cumplir, como verificación del suelo, tenencia de la tierra e impactos urbano y ambiental; por esa razón, para los urbanistas la alternativa es impulsar la cremación. En lo que va del año 15 mil 659 cadáveres han sido inhumados en los cementerios y sólo 8 mil 241 se han incinerado.
Sí es difícil vivir, ahora caerse muerto también!!!! zaz
lunes, 2 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Dónde lo viste? Mmmm Luis Héctor ha de tener alguna perspectiva interesante al respecto, no?
ResponderEliminar